Hay estados que exportan bandas, otros exportan corridos, otros mariachis. Hidalgo exporta alma y cuando esa alma se convierte en violín, jarana y quinta huapanguera, nace algo que no necesita presentación en las ferias, fiestas patronales y escenarios de México y Estados Unidos: el trío Aurora Hidalguense.

A veces, desde la capital del país se cree que la música regional mexicana se limita a los grandes grupos norteños o a las bandas sinaloenses, pero basta recorrer la Huasteca, la Sierra, la Otomí-Tepehua o cualquier fiesta popular hidalguense para descubrir que aquí existe otra potencia musical. Los tríos huastecos, los querreques, los trovadores y los huapangueros construyen una identidad tan fuerte como cualquier género comercial del país.

El trío Aurora Hidalguense representa justamente esa evolución, toma la esencia del son huasteco y la mezcla con baladas, pop y música popular que las nuevas generaciones reconocen de inmediato. Por eso sus interpretaciones de canciones como Otra como tú, Llama por favor, ¿Cómo te va, mi amor? o Ni tú ni nadie han logrado millones de reproducciones y seguidores dentro y fuera de México.

Su éxito tiene una explicación sencilla, cantan con identidad, no intentan parecerse a nadie. Llevan a Hidalgo en cada acorde. Cuando suben a un escenario en Texas, Georgia, California o cualquier rincón donde exista una comunidad migrante, no solo presentan un espectáculo musical; llevan un pedazo de Huejutla, de Atlapexco, de Huautla, de Calnali de Xochiatipan, Zacualtipan y de todo Hidalgo.

Y es que el huapango tiene una magia especial; mientras otros géneros se escuchan, el huapango se siente y transmite alegría, tristeza y emoción. Se baila sobre la tarima, se grita con falsete y se lleva en la sangre. Es el sonido que acompaña bodas, bautizos, fiestas patronales y reuniones familiares. Es la música que hace regresar a casa a quien lleva años lejos.

Por eso el reconocimiento no es solamente para Gustavo, Rodrigo y Raúl, un grupo musical, es para toda una generación de artistas hidalguenses que han defendido una tradición centenaria. La misma tierra que vio nacer a compositores como Nicandro Castillo, autor de El Hidalguense, sigue produciendo talento capaz de llenar escenarios y emocionar multitudes.

En tiempos donde la fama parece medirse por algoritmos, el trío Aurora Hidalguense nos recuerda algo más importante, el verdadero éxito ocurre cuando una canción logra que alguien recuerde a su tierra.

Por eso, hoy el aplauso es para ellos, para quienes cargan un violín en lugar de una guitarra eléctrica, para quienes convierten la nostalgia en música y para quienes demuestran que Hidalgo no solo produce buenos gobernantes, empresarios o profesionistas, también produce artistas capaces de poner el nombre del estado en alto.

Porque en esta tierra de montañas, barrancas y huapangos, los hidalguenses chinguenwechones trabajan duro; solo se reporta un problema: escuchar una sola canción del trío Aurora y termino escuchando todo el repertorio. Creo que oficialmente ya soy su fan número uno.

¡Son un auténtico orgullo hidalguense!

Google News