El 16 de julio de este año, la Junta de Gobierno del Congreso del Estado de Hidalgo, invitó al secretario de Gobierno de la entidad y a mí a dialogar con las y los legisladores sobre el paquete de reformas electorales que desde diciembre de 2022 el Gobernador, Julio Menchaca, había presentado con el interés de generar ahorros presupuestales, fortalecer el sistema estatal electoral y establecer un mecanismo ampliamente exigido por la ciudadanía: la revocación de mandato.
Durante mi intervención recordé la trayectoria profesional y legislativa del primer mandatario estatal, pero sobre todo resalté que las iniciativas enviadas por la Dirección de Estudios Legislativos del Despacho del Gobernador no son producto de la ocurrencia o del capricho, sino que son documentos estructurados con una base metodológica y jurídica sólida, además de que son revisadas personalmente por el titular del Poder Ejecutivo.
Hace dos semanas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación nos dio la razón, ya que, a pesar de haber sido impugnadas por la oposición conservadora, las reformas electorales del Gobernador Menchaca Salazar pasaron el examen de regularidad constitucional y con ello se logra que el Estado de Hidalgo tenga un ahorro presupuestal de más de 42 millones de pesos eliminando los privilegios de una clase política que a pesar de estar en decadencia se rehúsa a entender que la ciudadanía nos exige: austeridad republicana.
La eliminación de figuras arcaicas como los consejos municipales no es un intento de debilitar al sistema electoral, como la oposición en Hidalgo trató de hacer creer. Se trata en realidad de un avance en la pugna por el correcto uso de los recursos materiales, humanos y económicos, dejando atrás el despilfarro que cada proceso electoral representó para las y los hidalguenses en donde los políticos de antes colocaban a sus compadres.
Es así como la Corte validó el empate de elecciones, la posibilidad de reelección en las administraciones municipales hasta por un periodo adicional, así como la revocación de mandato del Gobernador, punto en el que es importante resaltar que Julio Menchaca será el primer titular del Ejecutivo que se someterá a este mecanismo, en un acto de congruencia con lo que manifestó desde la campaña electoral: “el pueblo pone y el pueblo quita”.
La transformación del Estado está en marcha y pasa también por una exhaustiva modificación del marco jurídico para revolucionar a nuestras instituciones mediante políticas públicas progresistas, eficientes y eficaces con el objetivo de cumplir el mandato de la ciudadanía: convertir a Hidalgo en una potencia.
























