Los decomisos de pericos y loros en Hidalgo aumentaron durante 2026, al grado de que la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre ha recibido más de 10 ejemplares asegurados por autoridades federales y estatales en lo que va del año, informó el biólogo Daniel Monroy Lazcano, quien advirtió que la mayoría llega en condiciones de desnutrición tras permanecer en cautiverio.

Tan solo durante el último mes ingresaron seis aves decomisadas, mientras que el resto corresponde a aseguramientos realizados en distintos operativos. Entre ellos se encuentran dos polluelos de perico rescatados en La Providencia, Mineral de la Reforma, cuando una persona intentaba venderlos, así como seis pericos atoleros decomisados en Actopan y Tizayuca por la Fiscalía General de la República (FGR).

El director de la Unidad de Rehabilitación explicó que las aves suelen llegar con bajo peso y mala condición corporal debido a la alimentación inadecuada que reciben cuando son mantenidas como mascotas o comercializadas de manera ilegal. Sin embargo, señaló que los ejemplares han logrado recuperarse y actualmente se realizan gestiones para trasladarlos a un centro especializado, ya que estas especies están catalogadas en peligro de extinción.

Recordó que el tráfico y la posesión ilegal de estas aves son un delito federal, por lo que las personas responsables pueden enfrentar penas de prisión y el pago de la reparación del daño.

En ese contexto, destacó que la Unidad de Rehabilitación atraviesa un año con incremento en el trabajo realizado, al registrar más de 250 animales atendidos entre enero y julio, una cifra que calificó como récord para apenas la mitad del año.

Explicó que normalmente esa cantidad de ejemplares se recibe durante los 12 meses, pero en esta ocasión el incremento se concentró en el primer semestre. Del total de animales ingresados, 76 ya fueron rehabilitados y liberados, mientras que otros 15 están próximos a regresar a su hábitat.

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Las especies que más han llegado son aves rapaces, tlacuaches, reptiles como serpientes e iguanas, además de mamíferos como zorros grises, coyotes, cacomixtles y ardillas.

El especialista indicó que la Unidad mantiene un esquema de rehabilitación y liberación para evitar la saturación de sus instalaciones. En los casos en que los ejemplares no pueden ser liberados, trabajan de manera coordinada con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para reubicarlos en otros centros de conservación del país.

Los animales recuperados este año han sido liberados principalmente en la Barranca de Metztitlán y en el Parque Nacional Los Mármoles.

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