Octavio de la Torre

La paz empieza en la familia: la economía de mostrador como antídoto contra el miedo

Octavio de la Torre
04/02/2026 |00:46
Octavio de la Torre
Autor de OpiniónVer perfil

Hay una frase que se repite con ligereza: “México necesita paz”. Pero pocas veces decimos lo esencial: la paz no es una idea; es una experiencia cotidiana. Es poder salir sin miedo. Es abrir un negocio sin amenazas. Es tener futuro.

En los Diálogos por la Paz escuchamos una verdad dura: el miedo se volvió rutina en demasiadas comunidades. En diciembre de 2025, 63.8 por ciento de la población consideró inseguro vivir en su ciudad. Y el segundo semestre de 2025 dejó un dato alarmante: 14.1 por ciento de los hogares tuvo al menos una persona víctima de extorsión.

Por eso hay que decirlo sin eufemismos: la extorsión no es “un costo” más. Es un delito que rompe el tejido social, encarece operar, frena inversión y pone en riesgo el empleo. Y si la inseguridad se hace cotidiana, se enfría el consumo y se deteriora la vida del barrio: seguridad también es política económica local.

Pero la salida no puede ser el cinismo. La salida tiene que ser comunidad. Por eso, CONCANACO SERVYTUR México y la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el marco de los Diálogos por la Paz, acompañados de diversos liderazgos religiosos, desarrollamos el Distintivo de Empresas y Negocios Familiares por la Paz: un compromiso verificable de legalidad y denuncia, trabajo digno, arraigo comunitario, formación y cultura de paz. Nuestro equipo aportó la plataforma que permite medir y verificar su cumplimiento. Y su diseño no es casualidad: representa la unidad por la paz, el encuentro por encima del miedo.

A la fecha se registraron 100 negocios familiares y 13 de 12 entidades ya lograron el distintivo. Solo uno es gran empleador: los demás son economía de mostrador, la que da la cara y sufre directamente la delincuencia.

Y hay historias que explican más que cualquier cifra. Por eso hicimos, desde el territorio, El Diario de Sammy. Traigo ese diario con moño, regalo de los productores. Parece un detalle simple, pero contiene una realidad que nos obliga a mirar de frente… y cambiarla.

Finalmente, la paz también se construye moviendo la economía local. Viernes Muy Mexicano es una red de redes: cuando todos nos conectamos, todos nos cuidamos. Comprar local es proteger lo nuestro. Y cuando el barrio consume en el barrio, el barrio se cuida.

Por el bien de todos, primero los negocios familiares.

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