El pasado domingo inició la Jornada Nacional de Reforestación iniciativa que, desde el gobierno federal, pretende sembrar 6.6 millones de árboles y plantas de 302 especies en 32 mil 184 hectáreas de las 32 entidades del país. La idea es intervenir 621 municipios y mil 632 núcleos agrarios con la participación de 235 mil 97 personas.
Un esfuerzo de tal magnitud no tiene precedente en el país porque se busca un impacto positivo en todo el territorio nacional conformado por bosques templados, nublados, selvas húmedas y secas, matorrales, pastizales, manglares, 17 Áreas Naturales Protegidas (ANP) y 17 áreas destinadas voluntariamente a la conservación.
Para el estado de Hidalgo, se contempla la entrega de 2.6 millones de platas forestales distribuidas en los 84 municipios. De ese total, 14 mil árboles se sembraron en el Parque Nacional El Chico. Hay que recordar que la entidad cuenta con 876 mil 652 hectáreas forestales.
Con estos datos se supera en buena medida a la administración pasada donde se donaron 265,837 plantas. Tan sólo en 2026, se donarán 10 veces más planta que en todo el sexenio anterior. A lo anterior se suma las estrategias como “Esferas de Vida” que han permitido dispersar más de 20 millones de semillas en 11 mil 500 hectáreas del territorio estatal.
Hay que tomarse muy en serio estos temas porque en la vorágine de todos los días se pierden las cosas importantes por las coyunturales que llenan de nubarrones la visión a futuro. Y si una nación requiere este procesamiento es México que mantiene una amplia diversidad como se ha mencionado.
Dentro de los discursos oficiales también deben de coexistir medidas de esta índole que no obedecen a lógicas políticas y que refrescan el ambiente público secuestrado por menesteres de violencia en todas sus manifestaciones.
No hay que huir a las responsabilidades mayores, pero no está mal pausar por un momento y pensar en verde. En la posibilidad de reforestar a gran escala, dar posibilidad de vida natural a este país tan maltratado en su equilibrio medio ambiental.
Para Hidalgo esta medida se convierte en una verdadera bocanada de aire fresco porque somos productores de café, aguacate y maguey, por mencionar las principales. De tal suerte que estas acciones fortalecen la producción y el desarrollo sustentable de las comunidades.
También hay que decir que la naturaleza, en sus ciclos propios de la temporada, nos ha dejado números complicados. Actualmente tenemos 12 mil hectáreas afectadas por plagas y más de 13 mil hectáreas impactadas por 598 incendios forestales.
De tal manera que, en este particular, es importante tomar medidas como las que se implementaron a partir de la semana pasada. Ojalá que se trate de una política pública permanente que rebase siempre los números anteriores.
Nos hace mucha falta aumentar la conciencia de regresarle a la naturaleza algo de lo que nos brinda cada día. Ese compromiso está más allá de los gobiernos y debe de convocar a toda la sociedad de manera permanente.