El estado de Hidalgo se encuentra en una situación de emergencia, pues casi un tercio de la entidad ha sigo azotada por las tormentas que dejó a su paso el huracán Priscilla y otros fenómenos meteorológicos.
El gobernador Julio Menchaca Salazar informó que 26 municipios resultaron afectados por las tormentas y 155 localidades son las que necesitaban ayuda urgente.
En tan solo dos días, la vida cambió para miles de hidalguenses que habitan en las zonas de la Sierra Alta, la Huasteca hidalguense y la zona Otomí Tepehua, pues muchos perdieron todo su patrimonio al ser arrastrado por las inundaciones y deslaves.
Desgraciadamente los mayores daños se presentaron en las zonas de más alta marginación y complicado acceso, por lo que muchas comunidades quedaron totalmente incomunicadas y sin posibilidad de recibir ayuda inmediata.
La devastación del fenómeno natural no solo afectó al estado de Hidalgo, pues Veracruz, Puebla y hasta Querétaro fueron alcanzados por el desastre natural.
Esta tragedia ha llenado de dolor a Hidalgo y se tiene el registro por parte de la Cenapred de que en 24 años, la entidad ha acumulado 10 declaratorias de emergencia por desastres que dejaron ciclones, lluvias e inundaciones.
Por el momento el Fondo de Emergencias del Gobierno Estatal dispone de 500 millones de pesos para atender la ayuda de primer momento. Se espera que el gobierno federal aporte recursos para continuar con el plan de emergencia
Sin embargo, pese a todo el triste panorama, la sociedad civil ha salido a apoyar en el momento que más se necesita.
Cientos de ciudadanos se han organizado para recabar despensas, agua, pañales, y cobertores en centros de acopio y mandarlos a centros oficiales como el DIF estatal, donde realizan labores para enviar la ayuda a la zona siniestrada.
La iniciativa privada ha aportado 10 mil despensas y el DIFH reunió otras 40 mil, que ya se están distribuyendo entre los afectados por vía aérea inicialmente al estar bloqueados los accesos.
Por su parte el Ejército Mexicano mediante el Plan DN IIIE de auxilio a la población y además hace la limpieza de los caminos bloqueados por derrumbes y deslaves a fin de que la ayuda por tierra llegue a su destino.
Por su parte la Conagua prevé enviar una planta potabilizadora a las zonas afectadas, pues los pobladores no cuentan con líquido para beber.
El gobernador Julio Menchaca estuvo ayer en Chapula, municipio de Tianguistengo. Allí el mandatario escuchó a las familias y fue claro en su mensaje: “No están solos, las familias hidalguenses no están desamparadas”.
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