“El año de 1889 fue prolífico para el otorgamiento de concesiones a la región, la otorgada a Ricardo Honey, la del ramal entre Tula y Pachuca y también del ramal Ometusco-Pachuca. La correspondiente a Ricardo Honey, tiene como antecedente una otorgada a León Baldy en junio 1888 y que es vendida en $ 5,000.00
La concesión emitida el 14 de agosto es notable en cuanto a que plantea el apoyo a su actividad principal de las ferrerías: Se autoriza al Sr. Ricardo Honey (…) una línea de ferrocarril con su correspondiente telégrafo (…) que, partiendo de la ciudad de Pachuca por Apulco y Zacualtipán, termine en el puerto de Tampico, con la facultad de ligar ya sea por la línea troncal o por medio de un ramal la población de Tulancingo y con facultad (…) para las ferrerías de La Trinidad, San Miguel, Encarnación y Guadalupe (…)”
AGN. FCPZT (Ferrocarril Pachuca-Zacualtipán-Tampico). Prórroga 1889-1900 Expediente 93/1-1 f.9
(…) Los estudios de la sección de ingenieros del ferrocarril encabezada por H. E. Matton, jefe localizador; N. Nesbit, encargado del teodolito; M. Serrato, nivelador; G. Montiel, topógrafo y A. Flores, dibujante, iniciaron partiendo de Zacualtipán en 1890.
Especialistas notaron la problemática y propusieron desviar la ruta a Tulancingo.
Y en la historia del ferrocarril de Hidalgo, encontramos un informe del empresario Gabriel Mancera, cuando recibiera una concesión del gobierno de Hidalgo en 1877, donde cuestiona los trazos de las líneas concedidas a Ricardo Honey para la ruta Zacualtipán-Tampico, lo que nos llevó a conocer esta propuesta ( ) donde nuevamente se menciona el proyecto y trazo vía Zacualtipán ramal Yatipán- Tampico, que aun cuando no se mencionan las poblaciones intermedias que están en él, se considera el paso obligado de las vías, ajeno a las dificultades orográficas, (publicación de “Los ferrocarriles de México 1837-1987 Edición de Ferrocarriles de México, 1987).
La primera línea férrea que sirvió específicamente para la región norte fue el Ferrocarril de Hidalgo y del Nordeste.
Esta empresa tiene su origen en la mencionada política de promoción ferroviaria a los estados.
En 1873, el gobernador del recién creado estado de Hidalgo, Justino Fernández, recibió autorización de la construcción de una vía férrea y un punto de la línea ---se concedió una subvención de $5,000.00 por kilómetro.
En 1877, ya con Porfirio Díaz como presidente, se emitieron concesiones para otros ferrocarriles.
*Una investigación sobre esta línea de transporte está documentada en el capítulo Ferrocarril de Hidalgo y el Nordeste.