Bonfilio Salazar Mendoza

Comentarios sobre el “Cine Iracheta-Ex Arena Afición”

Bonfilio Salazar

En esta segunda entrega platicaremos la arena Afición, que forma parte de la historia de este edificio que fuera el centro de dos tradiciones pachuqueñas, el Cine y la Lucha Libre situado en el corazón de los barrios mineros apenas a un par de cuadras de nuestro Reloj y su Plaza.

Del libro Relatos de Barrios y Colonias de Pachuca, que publicara el arquitecto Mario Viornery Mendoza, lamentablemente agotado, leemos:


“Don Francisco J. Flores hizo sociedad con Don Benjamín Mora, ambos jóvenes de 33 y 20 años respectivamente, quienes, al observar la necesidad de acondicionar un local con mayores dimensiones, localizan un sitio en la calle de Abasolo, ubicado a espaldas del Cine Iracheta, el cual cubría las necesidades y resultaba ideal, pues ahí se encontraba una cancha de frontón sin utilizarse.

Este local era propiedad de Don Francisco Iracheta, hombre de origen español y propietario del cine, quien, al ver el entusiasmo de estos jóvenes empresarios, con gusto decidió rentarles la cancha.

La segunda etapa de la dinámica historia de la lucha libre en Pachuca se inicia cuando en su nuevo local, ubicado en Abasolo, atrás del Cine Iracheta, la “arena Afición” presenta su primera función el 28 de agosto de 1938. En el programa inaugural que ofrecía una función, se registró un lleno con más de 1,500 espectadores.

En la lucha estrella se enfrentaron el búlgaro “Pete Pan Coff” y el regiomontano “Bobby Arreola”, habiendo sido derrotado este último, y en la pelea semifinal el “Tarzán López”, entonces campeón Welter de la República, quien se impuso sobre el norteamericano “Bobby Sampson”. En esa ocasión también se tuvo la oportunidad de ver luchar al pachuqueño “Charro Trejo”, quien desafortunadamente sucumbió ante el rudo yanqui “Lee Metcalf”.

Una vez inaugurado este ring, había de ser escenario por el que desfilarían las más grandes luminarias del pancracio universal.

Al poco tiempo de su inauguración, aquí se presentó el campeón mundial de peso ligero, el judío “Young Sammy Stein”, enfrentando al moreliano “Bobby Bonales”, quien en ese momento era el mejor luchador mexicano en esta división. Tiempo después se realizó la presentación del quiropráctico “Doctor Eddie Muller”, quien causaba gran sensación con su famosa llave la “adormidera”, aplicada a las carótidas de muchos luchadores mexicanos entre otros “Firpo Segura”, “Charro Aguayo”, “Gorila Macías I” y muchos otros más que sucumbían ante ella.

Así se fueron sucediendo funciones de gran colorido, desfilando luchadores como George Wagner, que años después se convertiría en el mundialmente famoso “Jorge el Hermoso”; Frederick Van Lam; Tex Hager; Maurice Boyer, Otto Lugger, Pete Trípodes; Aly Bay; Zimba Parquer; Duke Rupehental; Tonny Gallety; Gardenia Davis; Nick Elitch; Kaly Pasha; Martin Levy “El Zeppelin Humano”; el Fantasma Dorado y otros de la misma categoría, nombres todos ellos que los viejos pachuqueños seguramente recordarán.

Realmente resultaría muy amplia la descripción de todos los “Ases” que desfilaron por la inicial Arena Afición, -menciona Ricardo Antonio Viornery-, pues hemos mencionado algunos de los luchadores extranjeros, sin embargo, también por aquí pasaron muchas estrellas mexicanas de la época, como “El Santo”, Rodolfo Guzmán Huerta “El Enmascarado de Plata”, hidalguense originario de la ciudad de Tulancingo; “Gory Guerrero”; “El Cavernario Galindo”. Cómo no recordar a “Blue Demon”; a “Black Shadow”, luchador nacido en la ciudad de Tizayuca; “El Chico Casasola”; Rito Romero, Enrique Llánez “El Verdugo” y muchos más. En algunas ocasiones, se hacían combinaciones de luchadores que le resultaban muy atractivas al público, despertando gran apasionamiento en enfrentamientos que llegaron a tener resonancia nacional, como aquel en el que “El Santo” le rompiera un brazo a Rito Romero.

Fue en esta arena, donde “El Murciélago”, ágil luchador mexicano, muy diestro y salvaje, muchas veces causó sensación, por ser el primer rudo enmascarado. Enfundado en una malla, con máscara y capa del mismo color, se le recuerda venciendo enemigos de la talla de O’Brien, “Dientes Hernández”, “Lobo Negro”, Douglas Henderson, “Ciclón Veloz”, originario de la ciudad de Tulancingo; Bobby Segura, Luis Robles y otros más. Era todo un espectáculo verlo subir al ring y sacar de entre su capa negra, decenas de murciélagos que empezaban a revolotear por todos los rincones de la Arena.

Ante el éxito de estas presentaciones el local de la calle de Abasolo atrás del Cine Iracheta resultaba ya insuficiente para dar cabida a la gran cantidad de espectadores, por lo que se inició la búsqueda de un local más amplio, más cómodo, que pudiera funcionar como una verdadera Arena.”

La historia continúa en el actual local de la arena Afición ubicado en laa pachuqueña calle de Cuauhtémoc.

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