Aida Suárez

Evitar la hipersexualización en las niñas

Lo cierto es que…

Aida Suárez
30/04/2026 |02:42
Aida Suárez
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Hoy es Día del Niño y de la Niña, desde 1924 se celebra en México. Es un día para recordar los derechos de las infancias y crearles una jornada divertida. Destacar el juego y el color nos animan. Sin embargo, también es necesario que la población adulta reflexione sobre los temas que las y los rodean, uno para estar alerta, es el de la hipersexualización a temprana edad.

¿Pero qué es esto de la hipersexualización de las niñas? Es un fenómeno social y cultural en el que se imponen atributos, comportamientos, vestimentas o actitudes sexuales de adultos a menores que aún no han alcanzado la madurez física o emocional. Según el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), esto implica exaltar los atributos sexuales por encima de otras cualidades personales.

Lo podemos ver en concursos y anuncios que resaltan la vestimenta y apariencia, tales como el uso de maquillaje excesivo, tacones, ropa ajustada o lencería diseñada para niñas, y el fomento de poses erotizadas en fotografías o redes sociales.

Y se puede observar en bailes sexualizados ¡Como el reggaetón!, ¡Qué horror! Niñas sacudiendo el trasero. La verdad no me gusta verlas y no me resulta apropiado para ellas, menos aún que se graben y difundan videos en redes sociales.

Otra cosa que he visto y escuchado es cuando alguna persona adulta les pregunta a las niñas si tienen "novio" o incluso fomentar el coqueteo como una conducta "graciosa" tanto en vivo como en fotografías. Según expertos en TikTok, como Adrián Salama, esta actitud “violenta su desarrollo mental y emocional”.

Esta hipersexualización si se vive de manera constante puede aumentar la ansiedad, depresión y baja autoestima debido a que la valía personal se centra únicamente en la apariencia física.

Además, se pueden desarrollar trastornos de la conducta alimentaria como anorexia y bulimia, al intentar alcanzar estereotipos de belleza irreales.

Se ven vulnerables ante delitos, como el riesgo de grooming, acoso y abuso sexual, ya que las niñas pueden no distinguir entre una atención sana y una malintencionada.

Esta actitud no ayuda en nada su crecimiento al que biológicamente no está preparado. El verse de mayor edad “pintadas” o “arregladas” deberíamos dejarlo para otra edad.

Observar y conocer los contenidos que consumen por internet es obligación de las personas adultas para evitar que las niñas reciban el lenguaje que aún no es “apropiado” para ellas. Conversar con ellas también es saludable para que aprendan a valorarse por sus capacidades e intelecto.

“Si los adultos permanecen sin hacer nada ante la hipersexualización de los niños y niñas, contribuyen aceptando y normalizando este fenómeno, que genera en los menores una idea equivocada de la valía personal, y que puede dar lugar a frustración, problemas de autoestima, trastornos depresivos y de ansiedad, así como a la acentuación de los estereotipos y roles de género”, señala el sitio observatoriodelainfancia.es

Lo cierto es que… vestir a las infancias, arreglarlas, cuidar de su imagen pulcra, es una tarea que los adultos debemos atender, y nuestra obligación también es que estén muy lejos de aparentar lo que no son y que vivan su infancia más feliz y sin prisa.

Nos encontramos el próximo jueves en otro #LoCiertoEsQue

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