Durante las fiestas navideñas se supervisaron los establecimientos de venta de pirotecnia controlada en el municipio de Tula para evitar accidentes.
Si bien, hay personas dedicadas a la actividad que con el debido cuidado ofrecen el producto, se destacó que las operaciones de vigilancia se realizan para vigilar el cumplimiento de la normatividad.
La vigilancia se realizó, durante tres días; el 23, 24 y 25 de diciembre, donde se hicieron visitas a los sitios en donde se lleva a cabo la venta de luces, con el fin de dar cumplimiento a la brecha de tolerancia a la venta de éstas.
Cabe recordar que en la pasada Sesión Ordinaria de Cabildo, tras propuesta de la regidora Araceli Rivera se permitió la venta de luces a comerciantes locales.
Se destacó que en el municipio de Tula está prohibida la venta de explosivos, pero con el objetivo de inhibir las consecuencias que implica el mal uso de la pirotecnia, se permitió la venta de luces, a fin de apoyar a comerciantes que por décadas se han dedicado a la venta de pirotecnia.
Los operativos consistieron en dar validación a las medidas de seguridad, prohibición de venta de material explosivo y verificación de que únicamente haya en los negocios permitidos en la zona centro la existencia de luces.