Desde déficit de personal, hacinamiento con internos que duermen en el piso, falta de agua, hasta chinches y pulgas, detectó la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo (CDHEH) en algunos de los 12 Ceresos del estado.

El organismo estatal dio a conocer el Informe de Centros de Reinserción Social (Ceresos) 2025 de Hidalgo, en el cual señala que el hacinamiento continúa como uno de los principales problemas en los penales del estado.

Dicho informe arrojó datos de temas centrales como personal de seguridad y vigilancia, población privada de la libertad, infraestructura, gobernabilidad, reinserción social, defunciones y grupos de atención prioritaria, evaluados como deficientes, regulares o adecuados.

En el caso de hacinamiento, el informe anual señaló que el Cereso de Apan presenta un problema extremo con 175 personas privadas de la libertad, de los cuales 170 son hombres y 5 mujeres, sumado a las condiciones son deficientes y presencia de plaga de chinches y pulgas.

Además, no cuentan con celdas individuales, existe una separación básica entre hombres y mujeres; las camas se comparten entre 2 y 3 personas y algunos internos utilizan cartón o colchonetas. Incluso, el espacio de la biblioteca se utiliza como dormitorio por la insuficiencia de espacio.

En el Cereso de los penales de Molango y Tula hay algunas personas privadas de la libertad que duermen en el suelo, mientras que en el Cereso de Ixmiquilpan no existe separación entre personas procesadas y sentenciadas, y en algunos casos dos personas comparten cama.

Foto: Luis Soriano
Foto: Luis Soriano

DEFICIENCIA DE CUSTODIOS

Los 12 penales de Hidalgo obtuvieron evaluación deficiente en el rubro de personal insuficiente para la población, ya que el número de custodios o vigilantes es mucho menor a la población total, como en Ixmiquilpan que hay 12 personas operativas como estado de fuerza para 224 internos.

En el Cereso de Actopan existen 14 custodios para vigilar a 289 personas privadas de la libertad; en el penal de Apan son 9 elementos de vigilancia para 175 reclusos, en Jacala son 12 vigilantes para 104 internos, en Mixquiahuala 9 trabajadores para 153 personas internas.

Respecto a servicios básicos, los sanitarios de las celdas del Centro de Reinserción Social de Mixquiahuala no cuentan con agua corriente y presentan un estado de deterioro significativo; mientras que el Cereso de Jacala el sistema de drenaje es deficiente.

Otras irregularidades mostradas, es que en el penal de Huichapan las 93 personas privadas de la libertad comparten un mismo baño, de las cuales 88 son hombres y 5 mujeres; en los Ceresos de Ixmiquilpan y Molango la CDHEH detectó cobros por el uso de espacios de visita íntima.

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