La sobrepoblación en los Centros de Reinserción Social (Ceresos) de Ixmiquilpan y Mixquiahuala implica el resguardo de dos y hasta tres veces más internos de los que sus instalaciones permiten.

De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria, estos dos penales de Hidalgo albergan a 379 personas privadas de la libertad; sin embargo, la capacidad conjunta es únicamente para 157 individuos.

En el caso específico de Mixquiahuala, las instalaciones permiten resguardar a 74 mujeres y hombres, pero de acuerdo con dicho análisis, hay 151 habitantes.

Esto se replica en Ixmiquilpan, pero con mayor sobrepoblación, ya que el lugar es apto para 83 personas privadas de la libertad, pero el informe anual de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) contabilizó a 228 reclusos.

La saturación de las penitenciarías no es exclusiva de las que se ubican en Mixquiahuala e Ixmiquilpan, ya que al menos 10 de 11 Ceresos evaluados en Hidalgo tienen dicha condición, a excepción del femenil localizado en Pachuca.

Dicha problemática también la identificó en su más reciente informe la Comisión de Derechos local, ya que el hacinamiento provoca que los internos duerman en el piso y, en el caso específico de Ixmiquilpan, no hay separación entre personas procesadas y sentenciadas.

Debido a la saturación en los penales existentes y, específicamente en los dos enunciados, el gobierno de Hidalgo planteó la edificación de un nuevo Cereso en el municipio de Tasquillo, donde los pobladores se pronunciaron en contra, mientras que la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo señaló que el proyecto aún está en etapa de análisis.

¡EL UNIVERSAL HIDALGO ya está en WhatsApp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

[Publicidad]