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El carnaval como herencia: una vida bailando en Metepec

En la comunidad de Estación de Apulco el carnaval no se improvisa, se aprende desde la cuna y se defiende como símbolo de identidad colectiva.

No es un disfraz, es identidad | Foto: Cinthya Carbajal
17/02/2026 |14:09
Cinthya Carbajal
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En Estación de Apulco, comunidad perteneciente al municipio de Metepec, el carnaval no se aprende, se hereda. Así lo vive Irving Santana, joven carnavalero que, a sus 30 años, acumula prácticamente toda una vida participando en esta celebración que mezcla historia, identidad y memoria colectiva.

“Tenía menos de un año cuando me disfracé por primera vez”, contó Irving, para quien el carnaval ha sido una constante desde la infancia. Hoy, su presencia destaca por un atuendo inspirado en el guerrero jaguar, una figura que simboliza fuerza, protección y arraigo cultural.

En su vestimenta también aparece la muerte, no como final, sino como parte del ciclo de la vida. “Los mexicanos no vemos la muerte como algo definitivo, sino como un nuevo comienzo”, explicó.

El carnaval como herencia: una vida bailando en Metepec | Foto: Cinthya Carbajal

Sus primeros pasos en el carnaval fueron como “muerte”, uno de los personajes encargados de abrir paso a la comparsa; capa, garrocha y firmeza eran indispensables. Desde entonces entendió que participar no es solo bailar o desfilar, sino asumir una responsabilidad frente a la comunidad. “Si uno se ve mal, deja mal a su pueblo; si lo hace bien, lo pone en alto”, afirmó.

Con los años, el personaje cambió, pero el compromiso se mantuvo intacto. Para Irving, el carnaval es tradición, cultura y, sobre todo amor por sus raíces.

Una fiesta que se vive en familia

En los carnavales de Metepec, la participación familiar es clave. En su caso, cerca de 19 integrantes de su familia han salido juntos a las calles. Entre ellos destaca su hermana, actual reina del Carnaval Internacional Villa Zapata, un nombramiento que, asegura, marcó un antes y un después para su comunidad.

Ese reconocimiento abrió la puerta a un intercambio cultural más amplio. En el carnaval han coincidido expresiones provenientes de Bolivia y Perú, y cada año se suman nuevos participantes de otros países.

“Nos dimos cuenta de que el carnaval no es solo de México, es una tradición que compartimos con muchos pueblos a nivel internacional”, señaló.

El carnaval como herencia: una vida bailando en Metepec | Foto: Luis Soriano

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Más de un siglo de historia viva

El carnaval de Metepec se celebra del 14 de febrero al Miércoles de Ceniza y tiene alrededor de 130 años de historia. Irving guarda un vínculo especial con ese pasado, su tatarabuelo fue uno de los iniciadores de esta tradición, cuando los atuendos eran capotes y vestimentas propias de la época.

Con el tiempo, la fiesta evolucionó, llegaron colores, música y nuevas formas de expresión sin perder su esencia. “Cada año innovamos, pero seguimos siendo los mismos”, dijo.

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