Cuando la maravillosa etapa del enamoramiento se disipa, viene el divorcio, o al menos así le ocurrió a la bellísima actriz Marilyn Monroe, quien decidió terminar con su tercer y último matrimonio en las calurosas tierras chihuahuenses. Texto: Mario Alberto Trillo Corral y Héctor Iván Olivas González

Los corruptos no son de Izquierda. Son lo contrario al ánimo de la Izquierda de expandir el bienestar a todos: son depredadores individualistas y su lugar no es presidiendo una Comisión del Congreso